En el emblemático Paseo del Cristo se alza uno de los conjuntos monumentales más espectaculares y bellos de Higuera la Real: la Iglesia de San Bartolomé y el antiguo Colegio de la Compañía de Jesús. Este imponente complejo del siglo XVII es un deslumbrante ejemplo de la arquitectura jesuítica, donde la sobriedad exterior da paso a un interior majestuoso coronado por una cúpula monumental.
Perderse en este rincón es viajar en el tiempo. Aquí podrás admirar el recuperado Claustro Jesuita (hoy convertido en un vibrante centro cultural), asomarte a sus singulares tribunas de forja y contemplar impresionantes retablos barrocos que custodian al Patrón de la localidad. Un espacio imprescindible donde el arte, la fe y la historia local se dan la mano.
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Construida en el siglo XVII, la iglesia responde fielmente a la tipología arquitectónica de la Compañía de Jesús. Su planta dibuja una impecable cruz latina de nave única con un amplio crucero. Al levantar la mirada en el centro del templo, destaca una monumental cúpula que descansa sobre elegantes pilastras de orden dórico.
A lo largo de la nave, llaman poderosamente la atención sus doce tribunas con barandillas de hierro forjado; unos balcones singulares desde los cuales los miembros de la orden asistían discretamente a los oficios religiosos.
A ambos lados del crucero se despliegan dos retablos barrocos de extraordinaria riqueza artística e iconográfica:
Consagrado al fundador de la Orden de los Jesuitas, este retablo destaca por su gran hermosura, la cual resalta de forma especial a pesar de encontrarse sin dorar. La imagen central muestra a San Ignacio portando el Libro de las Constituciones y un escudo de plata con el nombre de Jesús. A sus lados, sobre peanas, se alzan dos magníficas esculturas de cuerpo entero:
San Francisco de Borja (derecha): Representado en actitud de asombro con una calavera en su mano izquierda.
San Juan Nepomuceno (izquierda): Ataviado con sotana, roquete y crucifijo. Como curiosidad para el viajero, es el patrón de la Infantería de Marina española.
Tallado en Sevilla en 1693, este precioso retablo de madera dorada es un gran foco de devoción, ya que alberga la imagen de Nuestro Padre Señor de la Humildad, Patrón de Higuera la Real. El retablo esconde una fascinante iconografía jesuita dedicada a los mártires de Nagasaki: a la izquierda se sitúa San Diego Kisai, a la derecha San Juan de Goto y, en la parte superior, San Pablo Miki, representado crucificado a la manera nipona y atravesado por dos lanzas.
📅 Cita imprescindible: Las fiestas mayores de la localidad se celebran en su honor a mediados de septiembre.
El templo culmina de manera grandiosa en el Altar Mayor, al que se accede a través de un arco triunfal de medio punto. Presidiendo el espacio se encuentra el Retablo Mayor, obra de Francisco de Flores en 1678.
Este magnífico conjunto combina elementos platerescos y barrocos, donde destacan cuatro imponentes columnas salomónicas y varias imágenes de madera policromada del siglo XVII. En la hornacina central se venera la imagen de San Bartolomé, titular de la iglesia, cuya festividad llena de alegría el pueblo cada 24 de agosto.
Anexo a la iglesia se sitúa el antiguo claustro del colegio, fundado en la misma época barroca. Tras una cuidadosa y espléndida restauración en el año 2005, este bellísimo espacio arquitectónico ha sido recuperado para el disfrute de vecinos y visitantes como centro cultural, convirtiéndose en un punto de encuentro donde el pasado histórico acoge al arte y la cultura contemporánea.